El Spotify Camp Nou, fortín inexpugnable
Para Osasuna el guión estaba claro y salió a imponerlo: defensa de cinco, línea de cuatro por delante y Budimir arriba, en punta, a esperar alguna transición de Víctor Muñoz y con el meta dejando los relojes sin segundera en cada saque de puerta. Nada nuevo. El balón, para el Barcelona, que de dedicó a un ataque estático infinito, picando piedra con intentos trabajados de desequilibrar por abajo.
Un Barcelona que, ante el guión que peor le va, trabajó para generar y que creó ocasiones para abrir brecha. Tras un penalti aparentemente claro a Rashford que ni Cordero Vega, que salió a gustarse, ni el VAR (ahí estaba Del Cerro Grande al corte), aparecieron los chuts lejanos, porque por dentro no se encontraban pasillos y por fuera Lamine Yamal y Rashford topaban con marcajes con muchas ayudas. Lo probó Pedri, que encontró a Sergio Herrera, y lo probó Eric, cuyo remate salió fuera por muy poco. Y, claro, Ferran, de nuevo delantero centro titular, que buscó el gol en dos desmarques: uno a pase de Balde; otro, a pase de Lamine Yamal, que se fue alto por poco. También lo probó Lamine Yamal con su rosca característica, con rechace de Sergio Herrera.
Gol que no llegaba y, cuando llegó, fue anulado por un fuera de juego señalado por Del Cerro que Cordero Vega tuvo que explicar a los capitanes: en la salida de un córner, Lamine Yamal devolvió hacia atrás a Raphinha y en ese momento no había ningún defensor más cerca de la línea de fondo. La jugada continuó y desembocó en un centro bombeado al área que Ferran remató de cabeza al fondo de las mallas. Pero el VAR avisó del fuera de juego que nadie había advertido. Ahí estaba Del Cerro, el de las botas número 60 de Lewandowski en Anoeta. Canela fina.
No se movió el marcador y la jugada acabó enfriando al Barcelona, que no pasaba por apuros a pesar de tres intentos de Budmir. Cuando Osasuna recuperaba un balón, Víctor Muñoz se activaba por banda derecha y se convertía en segundo delantero, lo que generaba dificultades a Gerard Martín si Víctor superaba el tapón de Eric. Así generaron tres ocasiones, no muy claras, que en todo caso encontraron a Joan Garcia; especialmente peligrosa la tercera, con pase vertrical a Budimir y gran parada con el pie de Joan en su salida. En cualqueir caso, era fuera de juego.
A pesar de una triple ocasión justo antes de la media parte, con remates sucesivos de Lamine Yamal y Raphinha y un intento de Ferran infructuoso, Osasuna se plantó en la segunda parte sin haber concedido gol y el Barcelona tenía que remar. Lo probó Rashford de falta directa y respondió Osasuna con otra contra rapidísima, superando a Pedri en el control y a Balde en carrera. remató desviado cuando ya encaraba a un Joan que aguardaba.
Dejaba toda la iniciativa Osasuna al Barcelona, cada vez más dedicado a conservar el 0-0 con muchas ayudas defensivas. La prueba es que sacaron a su mejoir jugador de campo, Víctor Muñoz. Tocaba y tocaba el Barcelona, buscando huecos que no aparecían. Y si los encontraba, aparecía Sergio Herrera.
Osasuna tuvo la desgracia de que Pedri y Raphinha conectasen por fin en el tramo final. Poco pudieron hacer ante una recuperación y conducción del canario, que buscó y encontró al brasileño, quien aceleró y mandó un obús imparable para Sergio Herrera. El capitán del Barcelona hizo justicia.
Repitió Raphinha para sentenciar justo después de que Osasuna marcase cuando le habían hecho una falta como una catedral a Joan Garcia. Un centro de Lamine Yamal dio en un defensa y lo remató a gol Raphinha. Partido sentenciado con un tramo final en la que Pedri dio otro recital de control: se jugó a lo que él quiso.
Crónica publicada por Joan Poquí, MD.comFuente fotos: www.mundodeportivo.com y www.laopiniondecoruna.es

























































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