Barça 5 - Mallorca 2 (7-12-2019)


‘Showtime’ en el Camp Nou

Festival del Barça ante el Mallorca, con ‘hat trick’ de Messi y golazos de Griezmann y, de tacón, de Luis Suárez

Hay quien dice que el Barça de Valverde aburre, que el Camp Nou no divierte y que, sin Messi, el campeón de las dos últimas Ligas españolas, de ocho de las últimas once, de hecho, es un equipo mediocre. Pues difícilmente se puede ver, en 2019, un partido mejor que el que ofreció ese conjunto ante el Mallorca. Espectáculo memorable, sobre todo en el primer tiempo, pero con intensidad y posibilidades de más goles hasta el minuto 90.

Hat trick’, uno más, de Messi, ‘manita’, gol de tacón, otro de Griezmann, y muchas ocasiones para ampliar la goleada. Ante un Mallorca, sí, un Mallorca que luchará por el descenso, pero que dio una buena imagen, con dos goles de Budimir que le mantuvieron con un hilo de esperanza.

El primer tiempo del Barça es para pensar que el conjunto de Valverde mantiene una evolución a mejor constante. Después de superar a Dortmund y Atlético en partidos en los que la prioridad era el marcador, tocaba hacer vibrar al Camp Nou y el Barça lo hizo a lo grande. Fue un Barça cohesionado, con ritmo y bien plantado. Hizo circular rápido el balón, encontró vías de llegada al área y, sobre todo, presionó y robó muchos balones cerca de la portería del Mallorca, algo que fue determinante. Tras perdonar una goleada de escándalo antes del descanso, el Barça se relajó en la segunda parte.

Sin duda, el japonés Take había soñado con jugar al lado de Messi en el Camp Nou. Ayer, casi podría decirse que se hizo realidad su sueño. Mientras el joven crack, cedido por el Madrid al Mallorca, intentaba muchas cosas, le salían algunas y concluía mal muchas otras, su ídolo lideraba una exhibición de fútbol espectáculo de altísimo nivel. Mientras, el Camp Nou, inmisericorde, le silbaba. No, seguramente no había imaginado completamente igual su debut en el Camp Nou.

Take vio de cerca cómo Messi, su ídolo, que incluso le dribló dos veces en la frontal del área mallorquinista, ofrecía su sexto Balón de Oro al Camp Nou y, al rato, cómo el conjunto barcelonista se gustaba y atropellaba al Mallorca en un arranque pletórico, con otra gran actuación del ídolo argentino, que no estuvo solo, ni mucho menos.

Llegan los goles

Y eso que el gol que abrió el marcador llegó tras un córner a favor del Mallorca. El balón salió fuera y Ter Stegen vio a Griezmann solo. Literalmente, le asistió. El francés controló ante un error grotesco de Fran Gámez en la cobertura, marchó solo y levantó el balón ante la salida de Reina.

Tras el 1-0, el Barça hizo mucho daño al Mallorca con la presión alta, dominó y pudo hacer una auténtica escabechina con algo más de acierto. Messi puso el 2-0 con un golazo. Recogió un pase de Griezmann tras apertura de Busquets y, con el pie derecho plantado en el suelo, mandó un balón extraordinario a la escuadra.

En minutos de auténtico delirio, el conjunto azulgrana pudo haber goleado. Sergio Busquets cabeceó, a la salida de un córner, con paradón del portero, que poco después rechazaba un remate de Rakitic. Luis Suárez remató al palo cerca de la media hora y poco después, en otro balón perdido por el Mallorca en defensa, se quedó solo ante el portero, al que dribló, pero acabó perdiendo el equilibrio.

Respiro y vuelta a empezar

Y, lo que son las cosas, el conjunto balear tomó aire con un gol de Budimir en una jugada aislada, chutando desde lejos tras una larga posesión del Mallorca.

El Barça debía ir goleando, pero se le complicaba el partido. Y entonces el entrenador visitante provocó a Messi. Tras una tarascada de Sastre frente al banquillo, recriminó que Leo se quejase. Desastre. Metió la pata, claramente: el argentino no se lo tomó bien. Poco después, Rakitic, enorme, recuperó un balón, lo jugó con Leo, que se apoyó en Suárez y clavó otro zurdazo por la escuadra.

El ‘showtime’ azulgrana entró en una espiral creciente cuando De Jong asistió a Suárez en el área y el uruguayo remató... ¡de tacón!, con la verticalidad de la portería perdida y con el portero tapándole el ángulo.

Golazo de los que en Les Corts se habrían saludado lanzando los sombreros al aire y en el Camp Nou, hace tres o cuatro décadas, con flamear de pañuelos.

De Jong regaló a Griezmann la posibilidad de marcar el quinto, pero Reina rechazó su remate. El espectáculo podría haber mantenido el mismo ritmo de goles, en remates fallidos de Suárez, pero, en cambio, lo que ocurrió es que comenzaron las rotaciones y el Mallorca asomó la nariz con otro gol de Budimir, tras jugada por la derecha de Gámez, que había fallado en el primer gol y se resarció.

Y, para dejar claro quién manda, tercero de Messi: entrada en el área por la derecha, con subida de Sergi Roberto, combinación de primeras con Luis Suárez y tercer golazo por la escuadra.

Reina evitó después el sexto, el séptimo y hasta el octavo.

Crónica publicada por Joan Poquí, MD.com




























































































Fuente fotos: www.mundodeportivo.com y www.laopiniondemalaga.es