Mallorca 2 - Barça 2 (26-9-2023)

El Barça se abona a la agonía pero esta vez empata
 
El equipo de Xavi remonta por dos veces a un Mallorca más intenso, dejándose al final dos puntos valiosos
 
Los cambios del técnico surtieron efecto y Fermín logró la igualada final que deja en el aire el liderato
 
Gavi vuelve a transmitir un interés especial
 
Con la autoestima en niveles altos por su épica remontada ante el Celta, el Barça se presentó en Son Moix convencido de desnudar las carencias de un negado Mallorca. Pero resultó que los de Xavi no habían aprendido la lección ante los gallegos y volvieron a sufrir para arrancar un empate insuficiente cometiendo abundancia de fallos clamorosos. El Real Madrid o el Girona se lo pueden arrebatar el liderato que defendían por primera vez.
 
El Barça vivió esta vez de los jóvenes. En plena agonía, con el marcador en contra, Xavi tiró de los jóvenes para revolucionar y sacudir el partido y la entrada de Lamine y Fermín tuvo su efecto. Los dos intervinieron en la ejecución del gol, pero la gloria se la llevó el de El Campillo.

Los dos técnicos fueron consecuentes. Xavi tiró de rotaciones, al menos un par repitió en la previa, cinco en definitiva por la lesión de De Jong y para oxigenar y reparar el once. Iñigo se enfundó por primera vez la titularidad con Araujo al lado, Gavi se erigió en el doble del neerlandés y Lewandowski aguardó turno. Javier Aguirre, como avisó, se fijó en sus colegas del Getafe y del Celta, los que en algún momento plantaron cara a los azulgrana y dejó la creación de Darder en el banquillo y alineó a un Antonio Sánchez más combativo.

La primera parte tuvo un guión trepidante que terminó con el Barça tumbado. Quedó condicionado muy pronto cuando la manecilla del reloj no había llegado ni al minuto diez. Más intenso y enchufado, el Mallorca supo aprovechar un error impropio de Ter Stegen para adelantarse en el marcador. El alemán trató de enviar un pase de mucho riesgo en el vértice del área a Oriol Romeu, no hubo entendimiento y el balón le quedó corto, regalando una ocasión que los locales no desaprovecharon con Muriqi fusilando a placer con un golpeo de balón en el interior. Un inesperado 1-0 y la impresión de que no se había aprendido la lección.

Otra vez por detrás en el marcador, como ante el Villarreal y frente al Celta, exhibiendo una intensidad de bajo voltaje. Otra vez por debajo ante un rival empujado simplemente por sus propias urgencias. A falta de juego colectivo, Raphinha se puso en plan francotirador con varios intentos desde la frontal. De nada sirvió, porque la defensa le taponó con acierto casi siempre, así que se asoció con Joao Félix. El portugués rozó uno de sus centros pero sin embocar a portería. 

El Mallorca hacía su fútbol, sin complicaciones y batallando los balones al límite, quizá demasiado. Vivía atosigado por la presión del Barça pero en la transición generaba alguna ocasión, como un tiro flojo de Antonio Sánchez, un cabezazo de Muriqi en fuera de juego y algún remate de falta lateral. Aguirre sufrió el contratiempo de la lesión de Maffeo, que se había desplazado a la izquierda para cubrir a Raphinha, y salió perdiendo con el cambio.

Justo cuando el Barça se mostraba más inoperante en ataque y con el Mallorca entretenido en guerrillas, Raphinha soltó un latigazo raso desde la frontal del área que se coló a la derecha de Rajkovic. Un gran gol del brasileño, con control orientado incluido, que maquillaba el marcador pero que no apagaba la hostilidad de la grada ni el ímpetu local. 

El Barça se pudo ir al vestuario ganando pero se retiró perdiendo. Raphinha tuvo el segundo con la primera parte agonizando pero perdonó con un disparo alto y a Joao Félix y Ferran Torres les amargó el gol Raikovic con una manopla excelente que desvió el balón. Y lo que es el fútbol, cuando menos se esperaba, con el Barça enchufado al fin, el Mallorca firmó el 2-1 a la brava. Saque de puerta de Rajkovic, peinó Muriqi y Abdón se anticipó a la salida de Ter Stegen con Araujo tratando de estorbar. Los de Xavi pasaron de tener en la mano dar la vuelta al marcador a ir por detrás. Al Mallorca les había bastado un madrugador y otro tardío.

Sintiendo el dolor de lo que podía ser la primera derrota, el Barça apareció de nuevo por el campo tratando de apoderarse del balón. Controlaba los espacios y el dominio pero estaba impreciso con el balón. Con el Mallorca cansado por el esfuerzo, Joao Felix cargó la pierna para lanzar un obús que golpeó en el poste. La ocasión animó a los azulgrana pero también incentivó al Mallorca que entusiasmaba a los suyos con arreones esporádicos.

El Barça lo intentaba pero no sabía cómo. Xavi tiró de la revolución de los jóvenes. Una internada de Lamine la frena Nastasic. El colegiado apreció contacto pero el Var entendió que no era suficiente para señalar pena máxima. Muñiz Ruiz corrigió su decisión. Lejos de venirse abajo, los azulgrana barruntaron el empate. Y el premio a su insistencia llegó a un cuarto de hora para el final con una jugada colectiva, mezcla de veteranos y jóvenes. Laime filtró un pase a Raphinha, que centró hacia atrás para que Lewandowski dejase pasar el balón para el remate de Fermín.

Tercera aparición del canterano, primer gol oficial. Una gran aparición que tuvo a Lamine como actor secundario. El joven de 16 años se atrevió con todo, incluso haciendo ruletas.

Crónica publicada por Gabriel Sans, MD.com

RESUMEN Y GOLES







































































Fuente fotos: www.mundodeportivo.com y www.laopiniondemalaga.es