Habemus Clásico en La Cartuja. Este Barça está empeñado en ir a por todo y el 26 de abril se jugará la Copa contra el Madrid sin dejar que el Atlético (0-1) pudiera tomarse la revancha de la Champions. Es el equipo de Hansi Flick casi indestructible. Lo refrendó una vez más en un Metropolitano que acabó claudicando ante el rondo azulgrana liderado por el liderazgo de Pedri y el genio de Lamine Yamal, asistente de Ferran Torres. Bastó su gol para un triunfo tan corto como indiscutible.
Los constantes atropellos futbolísticos del Barça a sus rivales, Atlético incluido, llevaron a Simeone a mover ficha. Lenglet y Samu Lino se cayeron del once del 2-4 liguero ante los culés en beneficio de Azpilicueta y Giménez dando pie a un 4-4-2 que fue mutando de forma estéril durante el primer tiempo. El Barça hizo lo que quiso pese a ir de antemano con las cartas boca arriba. Fermín hizo de Olmo en la mediapunta y sólo pudo sorprenderse el ‘Cholo’, aunque menos dados sus promedios goleadores, al ver a Ferran Torres de ‘9’ titular con Lewandowski en el banquillo. Como en la ida. Y esta vez no pudo Juan Musso amargarle la noche como en Montjuïc.
Munuera Montero quiso que hubiera partido. De vuelta pitando a los ‘grandes’ tras el “fuck off’ de Bellingham y lo que aguantó del madridismo y su amplio entorno mediático, el VAR de Martínez Munuera le instó a ver la entrada por detrás con los tacos a Raphinha. Era el minuto 6. Lo dejó en amarilla.
Aunque pudo llegar mucho antes con una rosca de Lamine Yamal, el 0-1 del ‘Tiburón’ no lo hizo hasta casi la media hora en pleno recital azulgrana con Pedri y De Jong como directores de orquesta, Fermín y Raphinha incansables en la presión y Lamine Yamal desequilibrando. En carrera, en diagonal y hasta deteniendo el tiempo como hizo en la asistencia a lo Laudrup/Messi del gol de Ferrán. Vaya espectáculo. Y siguen los grotescos debates interesados sobre sus registros goleadores.
Simeone fue una noche más víctima de sus genes más rácanos. Si en la vuelta de la Champions se echó atrás en el minuto 2 justo después de igualar la eliminatoria ante el Madrid, qué no haría con el 4-4 de la ida ante un Barça que ya le ha sacado los colores con el balón por delante. El Atlético apostó por correr tras él y encerrarse como pocas veces en el Metropolitano aculado con Cubarsí e Iñigo Martínez a 40 metros de Juan Musso. Incluso con su hijo Giuliano como apoyo de Reinildo en la banda, Lamine se doctoró, si no lo ha hecho ya otros días en el último año, con una facilidad innata para interpretar el fútbol. Antes del gol, casi lo bordó Koundé con un balón elevado del niño. ¿Se acuerdan del primero de Henry en el 2-6 al Madrid con el pase en globo de Messi? Pues eso. Una delicia.
Como era el Barça en un ataque posicional, quizá lo que más se le ha atragantado al ‘Flick Team’. Nunca fue un Barça horizontal con un dominio sideral (69% de posesión en el primer acto) adornado con pases siempre peligrosos de Pedri y Lamine. En una de esas llegó el 0-1 con la gran definición de Ferran, ‘Pichichi’ copero culé (4), habilitado por Lamine. Casi se rindió el Atlético de haber entrado un jugadón de Lamine con taconazo demasiado corto de Pedri cuando Raphinha llegaba de cara. Y luego Musso evitó el 0-2 del brasileño, también a pase de Lamine. Sin saber casi cómo, llegaron vivos los colchoneros al vestuario.
Ahí el ‘Cholo’ apretó las tuercas. Sin Champions y casi tampoco Liga, le debía una al Metropolitano, resucitado con las contras de Sorloth, relevo de Giuliano, pese a estar siempre en fuera de juego. No tardó en tirar de banquillo Flick para protegerse, conocida la lección de los arreones rojiblancos: Araujo por Cubarsí y Eric de pivote por Fermín para avanzar a De Jong a una mediapunta falsa.
Poco antes la tuvo Raphinha ante Musso, otra obra de arte de Lamine mediante, y Fermín pinchándola mal solo ante el meta. Quedaba mucho y la batalla se abrió jugándose ya en 80 metros. Sorloth marcó en ‘offside’ en el 68’ pero la fe local no decayó ante un Barça con menos pelota pero siempre cerca de Pedri, amo y señor, esperando dar la estocada final. El canario fue incluso coreado por todo el campo tras empezar el menudo grupo de culés. Histórico.
Supieron sufrir los azulgrana con un gigante Araujo sacando los balones colgados pero el orgullo colchonero acabó sin premio mientras la 'gent blaugrana' jaleaba a los suyos sacando ya billetes para la primera final con público desde 2019. El 4-0 al Athletic de 2021 en La Cartuja fue a puerta cerrada por la pandemia. El sábado 26 espera el Madrid. Tremenda final con triplete en juego.
Crónica publicada por Sergi Solé, MD.com
Fuente fotos: www.mundodeportivo.com y www.laopiniondemalaga.es