El Spotify Camp Nou sigue de fiesta y el líder presiona al Madrid
No hay ninguna duda de que el Rayo Vallecano había sido atracado en el Bernabéu, como tantos otros equipos a lo largo de la historia. Y, por si quedaba alguna, baste un agravio comparativo: la semana anterior, nueve minutos de descuento que el Madrid aprovechó para ganar un partido indecente con el pretexto de lo mucho que perdía el portero del Rayo. En el Spotify Camp Nou se ve que el reloj va más lento cuando los porteros visitantes sacan de puerta: una eternidad cada vez. Tres minutillos de descuento, dos de ellos correspondientes a una lesión de Rashford.
Ordenado el Mallorca con cinco defensas, al Barcelona le costaba atacar posicionalmente con eficacia, mientras los visitantes en cuanto podían buscaban con insistencia por la izquierda a Virgili, que se convirtió en una auténtica pesadilla para un Koundé completamente empanado y generó las primeras oportunidades del partido mientras los de Flick tocaban y tocaban sin generar peligro durante cerca de media hora.
Buscó Virgili la espalda de la defensa azulgrana entrando en diagonal desde la izquierda y dio un pase con veneno a Muriqi, que llegó forzado y remató fuera, con Joan Garcia tapando bien el posible remate. Y poco después, Pablo Torre activó a Virgili con un gran pase al espacio, el extremo encaró a Koundé y chutó. Joan Garcia detuvo con algún problema. Dos avisos del Mallorca antes de que se activase el Barcelona arriba.
Originó la carga del ataque azulgrana Rashford, que entrando desde la izquierda lanzó un disparo peligroso desde fuera del área que detuvo Leo Franco. Y también fue el inglés quien derribó el muro isleño. Entró en diagonal y volvió a armar un trallazo que esta vez rechazó David López, con tan mala fortuna que el balón fue a parar a pies de Lewandowski.
Con 'Lewy' no hay bromas que valgan: controló con sangre fría en el área, amagó para abrirse un espacio entre el bosque de piernas de los defensas y superó al meta mallorquinista.
Al abrigo del marcador, el Barcelona pudo sacudirse la inquietud. El Mallorca siguió buscando a Virgili, pero, mientras en la creación el Barcelona estaba espeso y maniatado por el Mallorca, las ayudas defensivas de Casadó, Fermín y Olmo funcionaron bien, igual que las coberturas de los centrales.
Mejor pudieron haberse puesto las cosas justo antes del descanso. Rashford, que había dado el susto en una acción defensiva con torcedura de tobillo, lanzó una falta directa que Leo Franco desvió lo justo para que diese en el travesaño. Koundé pilló el rebote y chutó. Lamine Yamal, en boca de gol y solo, no fue capaz de rematar a gol.
Otra acción en que se hizo patente el atraco permanente en el que vivimos, y al que personajes siniestros tratan de dar la vuelta, llegó nada más comenzar el segundo tiempo: internada de Lamine Yamal, con balón controlado, Mojica metió la pierna y vtrabó a Lamine Yamal. Penalti como una catedral que a Quintero no le dio la gana pitar. Poco después, permitió que la barrera del Mallorca se avanzase un palmo en una falta que iba a tirar Rashford. No le sirvió de nada el spray. Un despropósito de arbitraje. O no.
La madera volvió a impedir el segundo del Barcelona en un trallazo de Casadó desde la frontal que desvió Lewandowski. Y, al rato, doble acción de Leo Román: uno a disparo de Olmo y otro, de Fermín, hasta que el Barcelona obtuvo el premio a su buen inicio de segundo tiempo: Lamine Yamal ya había avisado de su voluntad de desequilibrar con el penalti escatimado cuando, a la salida de un córner, esperó el balón impulsado por Olmo cerca de la frontal, se preparó, amagó, cargó la pierna izquierda y mandó un trallazo ante el que nada pudo hacer el meta mallorquinista.
La desventaja en el marcador hizo que el orden del Mallorca se resquebrajase. El Barça jugó más cómodo y con espacios para buscar ataques. Ovación de gala cuando fue cambiado tras su cambio y varias pruebas, como la de Cancelo como extremo. La media acabó siendo Casadó-Tommy-Bernal. Festival de la cantera. Quien desencadenó la euforia fue Bernal, con un golazo. Recibió un pase al espacio de Fermín, entró en el área, dejó sentado a un defensa y marcó. Gran primer gol de Bernal y nuevo grito en la grada: "¡Hansi Flick, Hansi Flick!".
Crónica publicada por Joan Poquí, MD.comFuente fotos: www.mundodeportivo.com y www.laopiniondecoruna.es















































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