Barça 1 - Rayo Vallecano 0 (22-3-2026)
Un Barça exhausto resiste a la hora de los macarrones
Un gol de Araujo decide a balón parado un partido que se le hizo eterno a los azulgranas y Joan Garcia se exhibe en modo 'milagroso'
Mucho tuvo que remar un Barcelona exhausto para mantener el ritmo de victorias desde que volvió a casa. Mantuvo con mucho esfuerzo los tres puntos a buen recaudo ante un Rayo Vallecano comprometido que llevó el partido al escenario que le interesaba: llegar con fuerza a los minutos finales. El conjunto barcelonista se había desgastado mucho en el primer tiempo, después de que Araujo, jugando de lateral, marcase de cabeza a la salida de un córner. Tras el gol, resistencia. El Spotify Camp Nou sufrió, pero conserva el pleno de victorias con ese trabajado 1-0 ante el Rayo., con un Joan Garcia estelar que salvó hasta cuatro goles claros de los visitantes.
Al Barcelona se le hizo largo el partido en ese horario infecto. Después del esfuerzo del miércoles ante el Newcastle, llegó fundido al tramo final ante un Rayo intenso, fuerte y con las ideas muy claras. Y es que Flick prácticamente repitió once, con la idea de intriducir las rotaciones con el partido resuelto, circunstancia que no se dio. Un primer tiempo de dominio azulgrana, con gol a balón parado, dio paso a una segunda parte incierta, con un Rayo que fue creciendo y que apretó hasta unos minutos finales en los que el Barcelona, poco clarividente con el balón, especialmente un Pedri muy cansado, sobrevivió, gracias al esfuerzo de los centrales y de un Joan inconmensurable.
Cada vez que se juega a estos horarios de partido solteros contra casados y 'calçotada' el Barcelona sale empanado. Cambian los hábitos, cambia la rutina y, en el caso del partido ante el Rayo Vallecano, es como jugar en un estadio distinto. La luz es la de La Pava, en Gavà. Desde el 3 de diciembre, ante el Atlético, al Barcelona no le programan un partido de LaLiga a las 21.00 horas, el horario del fútbol de élite europeo. Saben que eso incomoda a la plantilla azulgrana y por eso lo establecen así. El Barcelona, de hecho, no necesita este horario para salir dormido, pero ayuda.
Aunque están más que advertidos, volvieron a sufrir ese despiste inicial. Ni un minuto había pasado cuando Pep Chavarría se ingternó por la banda izquierda, ganó la espalda a Araujo y centró al segundo palo, donde Carlos Martín remató, obligando a Joan Garcia a salvar el primer gol. Menos mal que no había lesión del meta. Y menos mal que el Barcelona despertó. El Rayo, con un planteamiento elástico muy trabajado, con Isi de 'falso nueve', muchas ayudas en los marcajes, subidas por banda y defensa de cuatro que eran cinco o seis al cerrarse, forzó a los de Flick a estar muy atentos. El Barça intentó hacer lo que hizo ante el Newcastle: moverse con dinamismo, intercambiar posiciones y no escatimar esfuerzos en las ayudas defensivas tras las pérdidas de balón producto del marcaje colectivo que recibían Pedri y Bernal. Pero este sábado a las dos las ideas no eran las del miércoles.
Raphinha pudo marcar al cortar un mal pase de Paté Ciss y galopar solo hacia portería, pero definió mal. Volvió a rozar el gol pese a rematar en semifallo a centro de Lamine Yamal. Pero fue Araujo, situado como lateral, quien abrió el marcador: el uruguayo se había despistado en el aviso inicial del Rayo, pero se resarció con un gran marcaje a Fran Pérez, aportó energía al equipo y remató a gol impecablemente un córner lanzado por Cancelo, que por su parte también dio un pase al frente en términos de mconcentración defensiva.
Raphinha, de nuevo, pudo marcar al chutar al travesaño en los mejores minutos del Barcelona después de haberse avanzado en el marcador. La movilidad de Fermín fue una de las claves del dominio barcelonista, en un partido en el que Bernal y Pedri sufrieron las dificultades de pegajosos marcajes, como Lamine Yamal, muy bien marcado por Pep Chavarría, a veces con malas formas. Así, en la segunda parte salió Pacha Espino para estar encima de Fermín.
Obviamente, el partido no estaba cerrado para el Barcelona e Iñigo Pérez comenzó a introducir cambios ofensivos, en busca de sorprender. Joan Garcia evitó el empate a chut de Álvaro, recién introducidos los cambios, y acto seguido a remate de Unai López. Celestial, una vez más, el portero barcelonista.
No andaba fino el Barcelona, cansado tras el partido europeo del miércoles. Pudo haber marcado Raphinha, pero el generoso despliegue físico del brasileño no iba acorde con su precisión en la definición.
Si el Barcelona fue superior en el primer tiempo, no fue lo mismo en la etapa final de partido. Los cambios de Casadó por Bernal y Olmo por Fermín no asentaron al Barça ni le dieron un mayor dominio, sino todo lo contrario. El Rayo acabó más fresco, más vivo, ganando todos los duelos. Y más tramposo: todo tipo de artimañas para perder tiempo y engañar al árbitro. En eso se graduaron Chavarría y Batalla, tras perder un balón peligrosísimo ante Raphinha. Espino perdonó el empate en un ataque de cuatro contra Joan, con el Barça enrampado. Remató fuera. Joan Garcia desvió a córner milagrosamente un chut cruzado de De Frutos. También la hora de los macarrones acabó siendo propicia.
Crónica publicada por Joan Poquí, MD.com
Fuente fotos: www.mundodeportivo.com y www.laopiniondecoruna.es
Barça 7 - Newcastle 2 (Vuelta 1/8 Final Champions League) (18-3-2026)
Festival de un Barça arrollador y a cuartos
Un segundo tiempo colosal del Barcelona atropella al Newcastle tras una primera parte trepidante de intercambio de golpes y goles
Recital de Raphinha, doblete balsámico de Lewandowski y euforia total en un Spotify Camp Nou entregado, con el único lunar de la lesión de Joan Garcia
El Barça, en cuartos ante el Atlético con la ida en casa
Ya se sabía, después del partido de Newcastle, en el que el Barcelona tuvo que apretar los dientes para volver a casa con un resultado positivo, que habría que sortear dificultades para llegar a cuartos de final. También se sabía que el Barcelona, en el regreso de las eliminatorias de Champions al Camp Nou desde 2019, con un ambiente absolutamente espectacular, era favorito. Lo que nadie imaginaba, y menos después de un primer tiempo de intercambio de golpes, era el auténtico vendaval futbolístico que destrozó al Newcastle en una segunda parte espectacular del conjunto de Flick, hasta completar un maravilloso 7-2, con un único, pero grande, lunar: la lesión de Joan Garcia en el tramo final.
Un toma y daca en el primer tiempo, con duelos intensos y respuestas inmediatas del Newcastle, a cargo de Elanga, a los dos dos goles iniciales, de Raphinha y Marc Bernal. El primer acto acabó con el gol de penalti, tal vez clave en el aspecto anímico, de Lamine Yamal. Y otro partido, completamente distinto, en el segundo tiempo, dominado desde el primer minuto por un Barcelona que atropelló al Newcastle. Golazo de Fermín, doblete balámico de Lewandowski y nuevo gol de Raphinha para aplastar al Newcastle.
Sin duda, fue un partido de altos vuelos. Con mucha intensidad, con duelos peleados al límite. Seguramente, un partido con un guión más beneficioso para el Newcastle que para el Barcelona: idas y venidas, despliegue físico y alternativas. ADN inglés. El Barcelona tomaba ventaja, pero el Newcastle respondía, siempre con acciones desde la banda izquierda, donde Barnes fue un peligro, primero contra un Eric que se retiró sobrecargado y después para Araujo.
Tras un inicio fuerte de los ingleses, Lamine Yamal puso en marcha su máquina de crear en plena pelea por el control del juego. Fue partícipe en los tres goles de la primera parte. Igual que Raphinha, muy cómodo en este partido con perfil Premier.
El primero nació en un control con el pecho, de espaldas, en el centro del campo. Giró y sentó a su marcador. Pasó a Raphinha, cuyo marcador resbaló. El balón llegó a Fermín, que asistió al propio Raphinha con los defensas sin saber a dónde tenían que ir. El brasileño resolvió con frialdad en el área.
Jugaba mucho por la izquierda el Newcastle y por allí llegaron sus dos goles. El del primer empate, tras una acción de Hall con Barnes, rompiendo la presión alta. Se fue Hall y mandó un centro largo a la otra banda, donde llegó Elanga, para controlar ante Joan Garcia, que no tuvo espacio para ir a interceptar el centro, y marcar. Y el del segundo empate, también de ELanga, que remató solo, esta vez un centro de Barnes tras pérdida de Lamine Yamal al intentar una frivolidad.
Entre ambos picotazos de las urracas, otra acción iniciada por Lamine Yamal. Provocó una falta de Joelinton, forzando además tarjeta del enorme brasileño. La sacó Raphinha, bajó con la cabeza Gerard Martín y remató, cual delantero centro, Marc Bernal. Otra vez Bernal.
Falló increíblemente Lewandowski el tercero, tras un balón recuperado y pase de Raphinha. Después, el polaco y Lamine Yamal no acertaron a marcar en el área después de un rechace del meta a chut de Raphinha tras acción entre el propio Lamine Yamal y Fermín.
Al árbitro le hizo falta el VAR para pitar un penalti como una catedral, ya en el descuento del primer tiempo, de Trippier a Raphinha, que iba a rematar solo un centro de Fermín. Lamine Yamal marcó, para tratar de tener un segundo acto más del gusto del Barça. Y vaya como comenzó: con el Barça apretando arriba, cogiendo el balón, atropellando... y marcando. Lo intentó Raphinha con una volea y lo logró Fermín, al recoger una asistencia de Raphinha al primer toque tras pase largo de Gerard Martín. Se fue hacia el meta Ramsdale y le batió con frialdad, ajustando el balón, como los grandes.
Zozobrante durante varias semanas sin marcar, incluso con su gol fallado en el primer tiempo, Lewandowski se sacó por fin la espina al rematar un córner lanzado por Raphinha. Y repitió el polaco, esta vez a pase de Lamine Yamal, que recibió otra vez de Gerard Martín. Lewandowski mareó a Burns y cruzó el balón.
Otro gol de Raphinha tras un error garrafal del Newcastle en la salida de balón. Un mal pase dejó solo al brasileño, que controló y, con toda la pachorra, colocó el balón lejos del alcance del meta Ramsdale, desolado, que aún evitó un nuevo gol de Lamine Yamal. La lesión muscular de Joan llegó como un mazazo y permitió ver de nuevo a Szczesny, que por fin jugó en el Camp Nou como local.
Crónica publicada por Joan Poquí, MD.com
Fuente fotos: www.mundodeportivo.com y www.laopiniondecoruna.es




















































































































































