Barça 5 - Feyenoord 1 (9-9-2026)
El ciclón Barça habla en el campo y presenta credenciales europeas
Doblete de Raphinha, golazo de Adeyemi, estreno goleador de Gabriel Jesus y un Lamine Yamal que hizo lo que define a un Balón de Oro
No hay muchas cosas más patéticas que hacer campaña para un premio individual en la previa de un partido europeo después de un nadaplete. Ese tipo de campañas se hacen en el campo, no se suplican, como recordó Lamine Yamal en la previa de un Barça-Feyenoord que el Barcelona de Flick resolvió por 5-1se comportó como un acorazado global más que como una suma de talento indivual. Lamine Yamal habló en el campo: se estrenó como capitán tras la sustitución del bigoleador Raphinha y lo hizo marcando de falta directa, el cuarto. Antes, doblete de Raphinha y golazo de Adeyemi y, para cerrar la 'manita', estreno goleador de Gabriel Jesus después de que Steijn recortase.
Otra competición, el mismo Barcelona al que le caen los goles de los bolsillos. Ante un rival con más ritmo que los de LaLiga, el conjunto barcelonista fue un tornado que arrasó a ráfagas casi violentas a un Feyenoord impetuoso. Dominó ampliamente, pero hubo etapas del partido en los que tomaba aire. Cuando el Barcelona pisaba el acelerador, desarticulaba a un Feyennord enérgico pero endeble.
Sin duda, este Barça tiene estrella. Al gol de falta directa de Lamine Yamal en el tramo final le siguió el primer gol de Gabriel Jesus, rematando una asistencia del '10' azulgrana. Ritmo, recursos y estructura de equipo para presentar credenciales en Europa. Y, además, cracks en todas las líneas: partidazo de Cubarsí, jerarquía de Rodri, liderazgo de Raphinha y un Lamine Yamal que hizo lo que define a un Balón de Oro.
Un arranque fulgurante del Barça, bajo un copioso chaparrón que no frenó la energía azulgrana pese a que dificultaba los controles, se resolvió con un gol tempranero, de un Raphinha en racha, que recibió en el área un pase de Lamine Yamal, recortó sentando a dos rivales y ajustó para batir a un desesperado Ernst.
Parecía, por lo visto en los primeros minutos, que el conjunto azulgrana podía dejar el partido ya sentenciado en la primera parte, pero los pegajosos marcajes de los jugadores del Feyenoord impidieron la creación de ocasiones claras y la que tuvo Olmo la detuvo el portero.
La salida dominante del Barcelona amainó ligeramente con la tormenta: mientras la lluvia remitía, el conjunto neerlandés armaba algunos ataques a través de la buena dirección de Valente y las internadas por la derecha de Hadj Moussa, que pidió un penalti inexistente cuando se dejó caer en el área en un avance ante Cubarsí y Cancelo. Más adelante, no vio punibles sendas faltas en el área a Lamine Yamal y Raphinha.
Intenso y escurridizo como es habitual, aunque también algo impreciso en los controles, Adeyemi se sacó de la chistera un auténtico golazo para dar más tranquilidad al Barcelona. Entró en diagonal desde la izquierda, escabulléndose del marcaje de su lateral, y al entrar en el área, armó un derechazo que se coló por la escuadra.
Casi redujo la distancia el Feyenoord en una acción por la derecha de Moussa. Superó a Christensen, que sin embargo le obligó a escorarse y tuvo que chutar con muy poco ángulo, lo que dio a Joan Garcia la posibilidad de rechazar el remate en una gran intervención. El Barcelona juega con red con el meta del Bages.
Adeyemi intentó repetir gol nada más iniciarse el segundo tiempo, con otro chut con la derecha que buscaba de nuevo la escuadra contraria. Marchó fuera por poco y el Feyenoord afrontaba el segundo acto muy vivo, dispuesto a seguir dotando al partido de un ritmo trepidante. Pero no contaba con los magos del Barcelona.
Raphinha, que ya había abierto la lata y que había reclamado un penalti muy poco antes cuando intentaba sortear a los centrales, hizo un movimiento con el que descolocó a la zaga y abrió el hueco justo para que Pedri mandara uno de sus pases demoledores. Raphinha no perdonó y resolvió.
El Feyennord marcó dos minutos después con una zaga dispersa después del 3-0, pero el gol fue anulado por un fuera de juego anterior. El conjunto de Flick no debía bajar los brazos y los cambios insuflaron algo de energía. Rodri, con Bernal como interior, no soltó el timón; Fermín, que en su primera acción obligó al meta Stern a lucirse para enviar a córner, entró por un Raphinha ovacionado; Olmo se situó como nueve; y Lamine Yamal recogió el brazalete por primera vez en el primer equipo. Y marcó de falta directa a las primeras de cambio.
El Feyenoord logró el gol del honor por medio de Stejn en otra desconexión y Gabriel Jesus, en otro arreón azulgrana, marcó como 'nueve' un centro de Lamine Yamal.
Crónica publicada por Joan Poquí, MD.com
Fuente fotos: www.mundodeportivo.com y www.laopiniondecoruna.es



















































































